LA SELVA DE IRATI Y LA FÁBRICA DE ARMAS DE ORBAIZETA.

Al visitar la Selva de Irati en Navarra y disfrutar de las rutas por sus bosques, se nos hace difícil pensar que en estos tranquilos valles de Navarra hubiese habido años atrás una gran actividad fabril y militar.

No solo las hayas y abetos sacados a través del río Irati para la construcción naval fue el provecho que se le sacó a los bosques y ríos de Irati, también durante siglos sus recursos fueron utilizados en carboneras y ferrerías.

46106974_316978455801320_2722106665401843712_n

Las entrañas de Fabrica. Foto que me sacó a traición Gabriella Rózsa

El primer dato de una ferrería en este remoto rincón del Pirineo de Navarra llamado Valle de Aezkoa, es de 1432 cuando la reina Blanca de Navarra da permiso para levantar una. Pero sería en 1781 cuando al ir agotándose los recursos de la Fabrica Real de Eugui, situada en otro valle de Navarra, los delegados del rey Carlos III de España supervisaron la ferrería de Orbaizeta, situada en un lugar idóneo por estar al pie de la Selva de Irati y contar con minas de hierro y abundantes caudales de agua.

El Valle de Aezkoa cedió los terrenos necesarios para instalar la fábrica a la Corona a cambio de las promesas que recibieron sobre los beneficios que la fábrica traería al valle.

Para 1790 la Fábrica de Armas de Orbaizeta ya estaba funcionando pero en vez de beneficios lo que atrajo fue militares de cuatro diferentes guerras que tuvo que sufrir en los 100 años que permaneció la fábrica en funcionamiento.. Su proximidad con la frontera francesa hizo que se convirtiese en objeto de continuos saqueos e incendios.

En 1794, en la guerra de Convención, la fábrica fue quemada junto a varios pueblos de la zona como Ochagavía o Aribe.

En 1808, las tropas invasoras de Napoleón utilizaron la ruta de la fábrica como camino de entrada hacia Pamplona y antes de retirarse en 1813 la saquearon e incendiaron.

No le duró mucho la tranquilidad a la fábrica y a los vecinos del valle, en la guerra Realista (1820-1839) y en la primera Carlista (1833-1839) también hubo ocupación, saqueo, requerimiento de animales, comida para las tropas, quema de casas…..

En 1884 se cerró definitivamente y actualmente las ruinas del edificio descansan en paz pasando a formar parte de un melancólico y bello paisaje donde por la noche se dice que el Basajaun, las Lamias y espíritus campan a sus anchas entre sus piedras. Y la verdad es que en los edificios aledaños pude ver la mayor concentración de “Eguzkilores” ( flor que se pone en las puertas y ventanas para espantar a los malos espíritus) que jamás he visto….Protección ante todo!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s